Identidad y dispositivos


Cada herramienta llega con su propia idea de quién trabaja en la empresa. Una cuenta por aplicación, contraseñas reutilizadas o compartidas para que las cosas avancen, portátiles personales mezclados con los de la empresa. Nadie decidió que funcionara así; simplemente creció, contratación a contratación, herramienta a herramienta, excepción a excepción.
El coste aparece en los bordes: las incorporaciones tardan días concediendo cuentas una a una, las salidas dejan accesos vivos y nadie puede decir qué dispositivos tocan datos de la empresa. La identidad es la capa que hace posible el resto de la seguridad, y es la capa que la mayoría de las empresas nunca diseñó.
Inventariamos identidades y dispositivos tal y como existen hoy: cada cuenta, cada aplicación, cada portátil y teléfono que toca información de la empresa.
Diseñamos el modelo de identidad: una identidad por persona, accesos por rol y no por favor, reglas de dispositivos con las que el equipo pueda convivir y las condiciones bajo las que se concede el acceso.
Ponemos el modelo en marcha (IAM, SSO, MDM, gestión de contraseñas) en un orden que no deje a nadie fuera de su trabajo.
La gente entra, sale y cambia de rol. Mantenemos el modelo vivo a través de todo eso: revisiones, ajustes y apoyo a medida que el equipo cambia.
Empresas donde los accesos, las cuentas y los dispositivos han crecido persona a persona y ahora necesitan un modelo diseñado detrás.
Comprar un producto de identidad antes de decidir el modelo que debe aplicar. Bloquear los dispositivos tan fuerte que la gente acabe esquivando las reglas. Diseñamos para cómo trabaja la empresa de verdad, no para cómo dice un diagrama de producto que debería trabajar.