Entender
Todo proyecto empieza aquí, porque nada más es seguro decidir antes.
La pregunta que responde esta fase
¿De qué depende de verdad este negocio? No lo que dice el organigrama, ni lo que documentó el último proveedor, sino lo que pasa de verdad: cómo entra el trabajo, dónde vive la información, quién aprueba qué, qué herramientas se usan, dónde se gestionan los accesos y qué riesgos ya son visibles.
Qué recibes
Un mapa del estado actual de sistemas, herramientas y accesos. Los riesgos, descritos por su consecuencia operativa. Las restricciones (contratos, dependencias, conocimiento, coste) que condicionan el cambio. Una lista de prioridades que dice qué merece atención primero y por qué.
Qué decides con ello
Si cambiar algo siquiera, en qué orden y con quién. Los documentos están escritos para que un dueño tome esa decisión sin traducir desde TI, y se sostienen solos si el trabajo lo hace otro después de nosotros.
Cómo se ve en la práctica
El hallazgo más valioso suele ser el que nadie preguntó: la dependencia invisible, el acceso que nadie recuerda haber dado, la persona que es por sí sola la integración entre tres sistemas. Por eso esta fase no se salta nunca, ni cuando el cliente llega seguro de la respuesta.